
Mi cabeza funciona de una manera demasiado incontrolable, demasiado aleatoria. O quizás no sea eso, quizás sigue un patrón muy marcado, solo que no me gusta.
¿Arrepentirme? no puedo permitírmelo.
Tengo algo, algo especial, algo que atrae, pero que no es necesariamente algo bueno.
Solía decir "rara, y a mucha honra" pero empiezo a dudar que mi rareza sea digna de ese orgullo.
Me contradigo yo sola, odio hacer daño a la gente que me importa, pero lo hago. Mi cabeza me da mil y una razones y sigo sin obedecer, algo en mí se sigue revelando, y acaba por ganar la batalla.
"no tengo razones" me digo, pero eso, como siempre, da igual. Lo importante es que, de nuevo, esta vez sin razones, he llegado a mi límite, mi estúpido limite auto impuesto.
No soy tan genial, no soy tan buena, no soy tan especial ni soy tan perfecta.
Puedo estar segura del potencial que veo, mucho más del que yo tengo o merezco, puedo ver como se puede aprovechar, como en compañía o aislado puede ser uno de esos que sobresalgan en el mundo.
Y sé, que como me dijo una vez un amigo mio, "acabarás eligiendo mal el camino por elegir sin pensar"
No, no es falta sino abuso, pienso demasiado y acabo con problemas inventados.
Puede que simplemente no llegará al nivel, puede que una vez más esa falta de autoestima me haya jugado una mala pasada...
Seguiré mintiéndome a mí y al mundo, pero por una vez lo diré:
No me gusto, no me aprecio, no me valoro...
Tengo que superar eso.
Espero que todos tus sueños se hagan realidad, sé que puedes, y me encantará verlo.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada